martes 10 de noviembre de 2009

SER POSITIVO.-

Ser positivo es
encontrar sentido al sinsentido,
confundir al desaliento,
abrir ventanas al pensamiento
y vivir lo no vivido...

Ser positivo es
no tolerar los desastres,
no escuchar al mentiroso,
ayudar al ignorante
a salir del ese gran pozo,
y alegrar lo inalegrable.

Ser positivo es
no perseguir a la prisa,
esbozar una sonrisa
a pesar del sufrimiento
y mostrar que estás contento
con lo que enseña la vida.

Ser positivo es
resurgir de los penares,
multiplicar los paisajes
que matan tus pesadillas
y hacer del amor maravillas
a pesar de los pesares.

Se positivo, a pesar de todo.




José R. Chávez. (c)

sábado 7 de noviembre de 2009

MUJER QUE ENTREGAS PASIÓN.-

¡Ay del sueño que de ti he soñado,
y no quisiera borrarlo, más empero
es tan digno, tan sincero
que no me deja escapar
y siempre te va a buscar
a tus dominios de fuego!

Mujer imposible de atar,
mas atarte yo no quiero,
tan sólo quisiera notar
la sensación de tus besos,
el contorno de tus labios,
el capricho de tu cuerpo...

Belleza salvaje e intensa,
muslo a muslo, pecho a pecho,
ahora que estoy insomne
como perdido en el tiempo
no paro de desear
perderme en tu movimiento,
que caiga sobre mi la noche
mientras me duermo en tu seno...

¡Ay del aire
que respiro sin poder
abarcar entre mi aliento
la fragancia de tu aroma
que debe ser como el viento,
que penetra entre los poros
inundando las pasiones,
pasiones que por ti siento.

Lejos de mi, estás a mi lado
en sensaciones perennes,
en deseos contenidos,
entre mis brazos cautivos
de infinitas sensaciones,
sensaciones que por ti vivo
perpetuando mi dolor,
es por ello que te escribo,
que te llegue mi canción
y que escuches mi sonido...
mujer que entregas pasión...


José R. Chávez (c)

SILVIA.-



De emperos sin desemperos, turbia belleza innata,
cándida sabiduría, con la capacidad cada día
de hacerme reír un buen rato y llenarme de alegría.

¡Ay! Escarnios que malversan, entrando por la
escritura, saliendo por la lectura, del mirarte todavía.
Más, esperanzas que suenan, temblorosas y sin vida
esclarecidas tardes, madrugadas malheridas
puestas de sol en tus ojos verdes, qué maravilla de vida...
no sabes, ni te imaginas qué significa
el tenerte un sólo día...

Lúcidas noches de ti, sin tus velos, con tus alas,
de profesión comprendida entre decir lo que sabes
y callar lo que se olvida, eres mundo, eres viajes,
eres la diosa atrevida, la más objetiva, la más grande.

Quisiera darte libertades, más tú necesitas del aire
que respiras cada día, de los largos paseos con charlas
de tantas cosas que sabes, y escucharlas es mi enzima,
pues quisiera que tus letras en mis oídos perdidas
se escuchasen como nadie escucharía tus rimas...

Darte quisiera las alas que, volar contigo, a tu lado
y perdernos en la noche, en las tardes, todo el día
descubriendo las verdades que atesoras en tu climax.
Qué se abstengan ya los crápulas, que no conocen tu estima,
que se callen los mordientes, los villanos de las simas,
que paseamos los dos, yo escuchando maravillas...
para verte tras la cámara, para verte en tu medida
tal como pez en el agua, sólo tú sabes, mi vida,
que por muchos senderos que andes
en mi ser estás aguerrida, siempre agua de azahares
que mis tormentas alivias, sin dejar de pensar
en ti, Silvia.

José R. Chávez (c)

viernes 6 de noviembre de 2009

TRISTEZAS.-



¿Qué me cuenta la tristeza
qué me roba la alegría,
qué me explica el sentimiento
sin tenerte a cada día?

Te vas, por mi impotencia
o por mi incapacidad...
o quizás tan sólo te vas
porque yo no te merezca
pero te vas, y me dejas.

Vientos que vendrán
en estruendosas tormentas
a llenar mi soledad
a taparme con la pena
de no acompañarte mas...

Pronto llegó el invierno,
y con él el movimiento
de tus pasos ya sin mi
de mi mundo ya sin ti,
sin que me importe ya el tiempo.
De negro se tiñen las olas,
de azul todo el sentimiento,
de verde brilla la aurora,
de desesperanza mi aliento...

José R. Chávez (c)

martes 27 de octubre de 2009

ESPÉRAME, NO TE MARCHES.-


Espérame, no importa que tarde,
Ni las noches que oscurezcan
Ni los días que se marchen, espérame.

Aguárdame en tus calmas,
en tus luchas, en la playa,
En los albores del tiempo,
En las flores, en las palmas,
Aguárdame y no te marches...

Espérame, hasta que te bese,
que te sienta, que te encuentre.
No te vayas o me matas,
No me dejes o es la muerte.
Verás arribar mi barca
Ladeando por las veces
Que he empujado yo estos remos
Por tantas ganas de verte.

Espérame y no te marches,
Déjame al menos... verte,
Espacio para entregarte
Este amor que me ennoblece...
Aguárdame, no te alejes,
Es que preciso tenerte...
Aunque sea recostarme
En tu corazón latiente.

Espérame tras la aurora,
Tras los campos y simientes,
Entre las cabañas viejas,
Entre las dunas de Oriente.

Espérame y no te vayas,
Déjame al menos... verte,
Regálame un solo instante
Para poder covencerte,
Una tarde, una mañana,
Un momento es suficiente.

Aguárdame y no te marches,
Nada perderás por verme,
Más puedes tomar el tesoro
De mi verbo incandescente.

Espérame, no importa que tarde,
Ni las noches que oscurezcan
Ni los días que se marchen, espérame.
Te busco tras el recuerdo
Del pasado, en el presente,
Espérame, no importa que tarde,
¿Qué es el tiempo sin los puentes
Que nos permitan cruzar
Para vernos frente a frente?
Aguárdame y no te marches,
Déjame al menos...verte.

José R. Chávez (c)

ESCRIBIRTE POESÍAS.-


Escribirte poesías es
escupir frases al viento,
pensando siempre en tu encuentro
alegrando cada día
con la luz del pensamiento.
Escribirte poesías
es parir un sentimiento,
dando rienda al movimiento
que apaga la melancolía....
Escribirte poesías
es como respirar el alma,
notar en mi piel la calma
de pensarte cada día.
Por eso me gusta tanto
escribirte poesías,
llenándome de alegría,
inundándome de savia.
Escribirte poesías es como
mantenerme abierto
a tus labios portentosos
y a tus ojos, vida mía.
Por eso me gusta tanto...
escribirte poesías.-
José R. Chávez (c).-

sábado 24 de octubre de 2009

TE FUISTE...TE MARCHASTE...TE PERDISTE...




Te fuiste sin decir nada, pensabas que no te quería,
llenaste la maleta un día de ropas y porquerías,
sin saber que en los bolsillos de tu chaquetón de lana
se escondía la mañana, con cartas de poesía.

Te marchaste de mi lado pensando que no te amaba
y escapaste por la playa camino de cualquier lado,
sin saber que por la arena un corazón dibujado
te esperaba con mi nombre en lo mas hondo grabado.

Te perdiste por la noche sola y sin esperanza,
huyendo del horizonte y los luceros del alba,
sin saber que el más brillante que reflejaba tu cara,
era la luz de mi nombre que al tuyo se encaramaba.

Te esfumaste por la aurora, rayos de luz verticales
corriendo como una loca por los campos y los mares,
sin darte cuenta que el agua salpicaba tus lunares
y mientras que te mojaban, tus pasos eran andares,
andares que se paraban, mirando qué los paraban,
dándote cuenta que siempre en tus huellas yo pisaba...

Nunca te vayas de mi, porque jamás en la vida,
encontrarás quien te quiera tal y como yo te quería...
Volviste tras de tus pasos, corriste sobre tus huellas
sabiendo que tras su estela, me encontrarías en ellas.

Y me besaste en el agua, en el cielo y en la tierra,
y te quedaste conmigo, nuestras fueron las estrellas.
Tu sonrisa es mi regalo, es mi calma tu alegría
y por hacerte feliz, tú no sabes lo que haría...


José Ramón Chávez (C)

viernes 23 de octubre de 2009

HOY HE DORMIDO...SIN TI.-


Hoy he dormido y tú no estabas allí, sábanas vacías y frías de ti.
Que enorme es mi soledad cuando te extraño...
Te busco y no estás, ¡ni siquiera has estado nunca....!
sin percibirte te quiero, sin olerte te respiro...qué absurda sensación.

No para la vida en la calle, y se agotan los pasos que pretendo emprender,
sutil esencia de mi esperar, eterno querer, ¿cuándo acabará si es que acaba?.
El tiempo es inexorable verdugo de mi ser, me mata, a cada segundo que muere.
Lloran las nubes, arde el sol y tú no estás, muertas las flores, marchita mi esperanza.
Si doy un paso incierto, dos camino hacia atrás por ti, que no estás, que no me ves.
Se me agota el alma, se me dispara, saltan lágrimas en mis besos sin tu boca,
de mis palabras sin tus oídos, te necesito....

Más no puedo, más no consigo otra cosa que esperar, esperar un no sé qué,
aguardar la luna que acompaña la noche, para que mi soledad me abrace
y pueda estar al calor de alguna sensación externa...
Si algo pretendo, algo se para, si algo quiero, algo me estorba...
¿dónde estás amor, que no te tengo, ni te veo, ni te vivo?
Soledades no quiero inundar, ni pasiones pretendo engendrar,
tan solo quiero tu amor...un trocito, nada más.


José Ramón Chávez (c)

ALLÁ, MUJER....




Allá, en aquella isla lejana, en aquella inalcanzable estancia
está ella, distraída de mi, pero atenta.
Allá, en la lontananza de sus ojos, en la vitalidad de su corazón,
está ella, distraída de mí, pero sin perder los pasos.

Allá, en la encrucijada de los caminos por los que más me cuesta pasar
está ella, distraída de mi, pero auténtica siempre,
con su belleza infinita, nunca desgastada por el tiempo,
etérea y permanente.
Con sus tacones de pico esbelto, y un glamour especial que inflama,
con su saber estar, con su saber hacer, con su clase.

Allá, lejana pero en mí, inalcanzable y deseada,
ajena pero tan mía, perdurable, de arrogancia lúcida y un brillo inmenso.
Allá, donde yo no puedo llegar, está ella, amada y querida...
aplaudida por mis manos cansadas de aferrarse al viento.
Allá, escondida de mí, bella y dulce como una golosina,
como un juguete con vida propia, como una mujer, tal cual.

Allá, cruzando el mar, pasando el valle de los sueños,
está ella, despistada de mi, pero idolatrada por mis sensaciones,
ardientes deseos de tenerla, infinitos rezos para sentirla.
Allá está ella, y allá quisiera estar.

José Ramón Chávez

miércoles 21 de octubre de 2009

SIN QUE SE AGOTE EL AIRE




Por muy turbulentas que vengan las aguas,
por muy agitadas que venga la espuma,
jamás dejaré de enfrentarme a las olas,
jamás dejaré de buscar nuevas rutas.

Por muy enfrentadas que estén las consciencias,
por muy asoladas que anden las calles,
jamás dejaré de buscar los detalles
que hacen que esta vida merezca la pena.

Por muy tormentosas que sean las dudas
y pasen delante manadas de piedras,
jamás cesaré en mi empeño de amarte,
pisando con pasos de enconada fuerza.

Por muy insultantes que se digan las frases,
y nazcan del odio asesinas guerras,
jamás pararé de hacer poesía,
jamás dejaré que se agote el aire.


José R. Chávez.-