martes 1 de diciembre de 2009

HOY TENGO UN SUEÑO.-



Hoy tengo un sueño, un sueño vivo
que se resiste a morir de noche
y me despierta tal como soy.
Hoy tengo un sueño, un sueño hermoso,
una ilusión por la que vivir.
Hoy tengo un sueño, de oro y ocre,
fuente aguerrida de mi existir.
Hoy tengo un sueño, me anima y calma
a la vez que presto me da vigor.
Hoy tengo un sueño, real, que existe,
una plegaria, mi salvación.

Hoy tengo un sueño, y aún persiste,
melodía firme en clave de sol.
Hoy tengo un sueño, real, que existe
cual fluye la sangre en el corazón...
Hoy tengo un sueño, de palidez agreste,
de inmensidad vivida, de luz, de sol.
Hoy tengo un sueño, de este a oeste
impregna el aire con su valor.
Hoy tengo un sueño, que ni soñando
pensé algún día con su color.
Hoy tengo un sueño, sueño con ella,
con darle el mundo, con darle el sol.

Hoy tengo un sueño que las estrellas
encaminaron al corazón.
Hoy tengo un sueño, sueño con ella
como en la vida nadie soñó.
Hoy tengo un sueño, de amor y espadas
como Ginebra y su Lancelot...

Hoy tengo un sueño, sueño con ella,
y que sus pasos anden al son
de los pasillos de mi presencia
y que mi esencia pierda el pudor.

Hoy tengo un sueño y sigo soñando,
ojalá despierte en su corazón,
estar a su lado, morir con ella,
vivir la vida, tener amor,
cantar canciones, mirar sus ojos,
perdernos juntos tras la pasión.

Hoy tengo un sueño, un sueño eterno,
que dura justo lo que duró
mientras su imagen en mi retina
toda la noche permaneció.
Hoy tengo un sueño, hermoso sueño
que su mirada me regaló.

Hoy tengo un sueño, real, que existe,
mientras exista tanta emoción.
Tú eres el sueño, sueña mi sueño
porque en mi sueño estamos los dos.



José Ramón Chávez (c)


miércoles 25 de noviembre de 2009

PUENTES AL MAR....


-¿Es el fin?
-No sé, yo sigo el camino.
-¿Y esa luz, es el destino?
-Nada acaba más que tú mismo,
el destino no es un sino
mas tienes tu decisión,
si detienes tu camino
aparcándote en tus pasos
habrás dado pié al fracaso
que supone tu perdición.

Nada en su sublime estancia
resulta imperecedero,
sólo el trecho que tu andar
marque con tus pisadas,
alza firme la mirada
a un recóndito lugar,
puede ser el sol o el mar
o una simple laguna
donde se sienta la fortuna
para al fin verte llegar...

No detengas tu camino,
tan sólo para descansar
y proseguir tus andanzas,
pues nadie te dará cobijo
si no sabes caminar.
Podrás alcanzar el sitio
donde el mundo esté a tus pies
o tan lejos que no alcanzas,
mas caminar es la vida
y pararse es el morir,
para poder existir,
circundando las estrellas
que resplandecen tan bellas,
que las puedas contemplar...

Sigue el sendero estimado,
no te queda más remedio,
evita siempre el asedio
de poderte desplomar
en los baches del camino,
en sus curvas y en sus cruces,
sigue presto hacia las luces
que te muestran el hogar...

Somos lo que queramos ser,
y si no lo somos seremos,
caminemos adelante
y amemos lo que hacemos
porque ningún ser supremo
tenderá puentes al mar...



José Ramón Chávez (c)

viernes 20 de noviembre de 2009

MIRANDO AL FRENTE...


El gesto de mi inspiración sentida
pervierte las huellas dejadas por mis pasos
mirando el horizonte amargo,
endulzando el camino de la ingenuidad vivida.

Cuando miro el frente oscuro,
ennegrecido por el estrabismo humano,
vislumbro grietas de claridad en mis manos
poderosas armas del sentimiento absurdo.

Y con esos poderes camino, mirando, armando,
firmado sentencias de continuidad constante,
cual si del frente fuese fiel amante
queriendo poseer la claridad del mundo.


José R. Chávez (c).-


HUMO HAS SIDO...

Humo eres, humo has sido
y como humo te has perdido.

Detrás del cortinaje de lo absoluto
yacen las ruinas de mi yo extendido,
máximas gratas de las exposiciones
que suenan en pos de alegres canciones
cantadas en el rictus del silencio,
sentidas en el resplandor de la noche
vestida con una luna inmensa, eterna,
sin ruidos, sin agitaciones...

Humo somos, humo hemos sido
y como humo morimos.
Delante del sueño, detrás de la esencia,
que disimula en tránsito de nuestra presencia
y vislumbra un paso hacia mejor vida.

Humo seré, humo he sido
y como humo he vivido,
mas todo lo que he sido en mí ha renacido
y como el humo se ha desvanecido.


José Ramón Chávez.-


viernes 13 de noviembre de 2009

TE QUIERO PORQUE TE QUIERO.-

Te quiero porque te quiero

mas quererte es mi destino,

te cruzaste en mi camino

desprenderme ya no puedo.

Te quiero porque te quiero,

mas queriendo es como ando

con todo éste amor sembrando

por las vueltas del camino.

Te quiero porque te quiero

y porque quiero quererte,

maldita sea mi suerte

por haberte querido tanto.

Te quiero porque te quiero,

porque quererte es mi sino,

y queriéndote como te quiero

voy renunciando a lo escrito,

animando a lo sentido,

renaciendo de mi mismo.


Te quiero porque te quiero,

con el alma y el espíritu.

Te quiero porque te quiero

y aunque me duela quererte,

no cambiaría mi suerte

aunque muera en el camino,

no se vive por el tiempo,

es la fuerza en lo vivido

sin echar la vista atrás

Te quiero porque te quiero,

y cada vez te quiero más..-


José Ramón Chávez (c)


NO TE ENGAÑES.-




No te engañas si es que piensas
que en tus burdas pretensiones
se esconden por los rincones
las garras de la tristeza.

No te engañes si pretendes
concurrir en mi camino,
modificando el destino,
mezclarlo con lo que sientes.

No te engañes si en tus pasos
no están las huellas del mundo
que imaginaste en tus sueños
sin que nadie te hiciera caso.

No te engañes marchitando
las flores de los jardines,
matando rosas, jazmines
por donde pisan tus pasos.

No te engañes tras la noche
cuando va aclarando el día
y amanece en poesía
mientras buscas desencanto.

No te engañes, ni me engañes
mas el tiempo es el jurado
que cuando dicte sentencia
todo se habrá acabado...

No te engañes...


José Ramón Chávez.-


NO ME BUSQUES.-




No me busques allá donde tus pretensiones
se antepongan a mi esencia,
no me busques, detén tu camino.
No me busques allá donde el sol de tu voluntad
se interponga con el brillo de mis pasos,
no me busques, es absurdo.
No me busques allá donde tus caprichos frenen mi rumbo,
no me busques, mira para otro lado.
No me busques si tu intención es disipar mi espacio
para llenarlo con el tuyo e interponer tus deseos a los míos,
no me busques, acalla tus pasos.
No me busques si pretendes salvaguardar tu vida
entre los senderos que yo voy abriendo,
si herir puede ser tu forma y modo,
si anular puede ser tu manera,
no me busques, márchate por otros arroyos
que fluyan con aguas diferentes.

Mas si pretendes acompañarme, bebiendo de mi
y siguiendo mis pasos,
puede que andemos juntos un largo trecho
en el que aprender sea nuestra bandera
y compartir nuestro alimento...
Sólo así sígueme, mas no de otra manera.

José Ramón Chávez.-


martes 10 de noviembre de 2009

SER POSITIVO.-

Ser positivo es
encontrar sentido al sinsentido,
confundir al desaliento,
abrir ventanas al pensamiento
y vivir lo no vivido...

Ser positivo es
no tolerar los desastres,
no escuchar al mentiroso,
ayudar al ignorante
a salir del ese gran pozo,
y alegrar lo inalegrable.

Ser positivo es
no perseguir a la prisa,
esbozar una sonrisa
a pesar del sufrimiento
y mostrar que estás contento
con lo que enseña la vida.

Ser positivo es
resurgir de los penares,
multiplicar los paisajes
que matan tus pesadillas
y hacer del amor maravillas
a pesar de los pesares.

Se positivo, a pesar de todo.




José R. Chávez. (c)


sábado 7 de noviembre de 2009

MUJER QUE ENTREGAS PASIÓN.-

¡Ay del sueño que de ti he soñado,
y no quisiera borrarlo, más empero
es tan digno, tan sincero
que no me deja escapar
y siempre te va a buscar
a tus dominios de fuego!

Mujer imposible de atar,
mas atarte yo no quiero,
tan sólo quisiera notar
la sensación de tus besos,
el contorno de tus labios,
el capricho de tu cuerpo...

Belleza salvaje e intensa,
muslo a muslo, pecho a pecho,
ahora que estoy insomne
como perdido en el tiempo
no paro de desear
perderme en tu movimiento,
que caiga sobre mi la noche
mientras me duermo en tu seno...

¡Ay del aire
que respiro sin poder
abarcar entre mi aliento
la fragancia de tu aroma
que debe ser como el viento,
que penetra entre los poros
inundando las pasiones,
pasiones que por ti siento.

Lejos de mi, estás a mi lado
en sensaciones perennes,
en deseos contenidos,
entre mis brazos cautivos
de infinitas sensaciones,
sensaciones que por ti vivo
perpetuando mi dolor,
es por ello que te escribo,
que te llegue mi canción
y que escuches mi sonido...
mujer que entregas pasión...


José R. Chávez (c)

SILVIA.-



De emperos sin desemperos, turbia belleza innata,
cándida sabiduría, con la capacidad cada día
de hacerme reír un buen rato y llenarme de alegría.

¡Ay! Escarnios que malversan, entrando por la
escritura, saliendo por la lectura, del mirarte todavía.
Mas, esperanzas que suenan, temblorosas y sin bridas,
esclarecidas tardes, madrugadas malheridas
puestas de sol en tus ojos verdes, qué maravilla de vida...
no sabes, ni te imaginas qué significa
el tenerte un sólo día...

Lúcidas noches de ti, sin tus velos, con tus alas,
de profesión comprendida entre decir lo que sabes
y callar lo que se olvida, eres mundo, eres viajes,
eres la diosa atrevida, la más grande y objetiva.

Quisiera darte libertades, tal vez ratos, compañía,
más tú necesitas del aire que respiras cada día,
de los largos paseos con charlas de tantas cosas que sabes
y escucharlas es mi estima, pues quisiera que tus letras
en mis oídos perdidas se escuchasen como nadie
te escucharía en la vida.

Ahí estaré para ti....

Darte quisiera las alas que, al volar contigo, a tu lado
y perdernos en la noche, en las tardes, todo el día
descubramos las verdades que se esconden en tu risa.

Qué se abstengan ya los crápulas, que no conocen tu estima,
que se callen los mordientes, los villanos de oficina,
que paseamos los dos, yo escuchando maravillas...
para verte tras la aurora, para verte en tu medida
tal como pez en el agua, sólo tú sabes, mi vida,
que por mil senderos que andes en mi ser vas aguerrida,
siempre agua de azahares que mis tormentas alivias,
en cúpulas de tomillo y oro, no puede pasar sólo un día
que mi mente cautiva deje de pensar en ti, Silvia.

José R. Chávez (c)